lunes, 25 de mayo de 2026
La casa de Sagitario
Quirón era una excepción. Un centauro que se comportaba como un ciudadano, como un griego.
En nuestra Troya podrá haber centauros, pero serán sin duda rara avis. Un ser así es excepcional y no se puede esperar de él más que problemas.
Salvo las excepciones como Quirón. Que se lo digan a los lápitas, que sufrieron por los bajos instintos de sus primos monstruosos, o a Heracles, que no sufrió inmóvil el rapto de su prometida Deyanira por el cuadrúpedo Neso. La semilla de Ixión, fruto del estupro bien castigada en el Tártaro, no galopa para ningún noble propósito...
Temed si oís sus cascos en la lejanía.
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